lunes, 4 de mayo de 2026

LA PESTE, HOY

 


 

Ya nada será igual

Como la lluvia improvisa su baile en la pradera

Ha venido un vendaval de incógnito a la tierra

Un grito feroz

Un desgarrado furor

Una desgracia

Que aterra la frente y los pulmones del hombre

Cunde el hambre

Se cierran con heridas malolientes las veredas

No hay voces ni cánticos de niños

Y retorna como un viento atrevido y mortal

Mortal, he dicho.

Tan trágico el partir de cada transeúnte

De cada alma olvidada.

Solos, en total soledad de invierno

Sin solsticios que frenen su impostura de odio

Sin mengua,

Sin piedad.

Una peste cuyo caballo sin freno arremete en el aire.

Como pájaro agorero de la muerte.

Y el tiempo…

Sin gloria ni descanso despliega su espada

Con un hálito bastardo sigue embistiendo el cuerpo

Hombres solos y quietos.

La peste.

Otra peste.

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