A MI
ESPOSO QUE VOLÓ AL MUNDO DE
Me quiero despojar de la armadura de virtudes, del sol que me quema la piel dejando huellas, de esa soledad perturbadora y me deja desnuda de pie ante el silencio. Quiero volver como la máscara de teatral mentira, ni reír ni llorar ni gentileza efímera. Saber que hay una voz en cada lengua y repetir que la muerte espera detrás de la ventana. Sola y quieta. Mudando la voz en un grito que no se escuche. Que me pierda entre los postizos sonrojos del silencio y llore. Como puedo soportar tu no presencia... muerte gentil...amiga, olvido...
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