miércoles, 30 de noviembre de 2016

POEMA 095

Y un día, un día como hoy
atravesaré la calle como el duende curioso
como la lluvia fina que desgrana lamentos y
un perro solitario detendrá la pisada gótica del viento
Arrancaré una espina
caerá una rosa con pétalos mojados
sobre las pulcras piedras de la esquina
nuestra esquina donde los augures
transformarán una vez sola en marejada de escombros
el espectral camino de mi talle perdido
solar vegetal de tu mirada
remanso cauteloso de los ojos  que dormitan.

Una aventurada marcha hacia mi trenza de hieba
besando el polvo de la calle despierta como un alce
con los cuernos atrapados en las ramas del destino.
y una grutas profundas colmarán mi cintura
con caricias de estrellas o rasguños de tigres
dejando que los pétalos de las rosas me cubran en el lecho
y los escombros gritarán tus palabras prohibidas.
Déjame dormir en silencio de huesos olvidados
para calmar mi apetito de solidario encuentro con mi Dios
escondido en las tinieblas del cielo. Quiero dormir ahora.



POEMA PARA GABRIELA MISTRAL

“Y el amor como el espino nos traspasó de fragancia”
                                               Dios lo quiere. Gabriela Mistral

Lucila con tus rodillas rotas y la mano desolada
Cuando una gruta profunda de besos llene tu alma
Se pintarán de gotas de azahares tus miradas
Y la tierra en sus entrañas murmurará una palabra
No te duermas mi Lucila que con misterios te apañas
Y transformada en Gabriela soñarás sueños de algas.

Las nubes esconderán tus penas y tus risas en el pecho
Resonaran en campanas con temblores de bronce
Que galoparán en el valle, allí donde te quedaste, amor
Que nadie lo extrañe. Tu nombre hermosa doncella
Quedó grabado en la arena y la espuma no lo borra
Quedará hasta que el mundo se acabe.



MI JARDÍN EN FLOR


ROSAS EN MI JARDÍN DE LA MONTAÑA
EL ROSAL MARÍA CALLAS EN PLENA FLORACIÓN Y PEONÍAS BLANCAS QUE HEREDÉ DE MI ABUELO ÁNGEL VESPA.

ESTA PEONÍA LA CONSEGUÍ EN UN VIVERO DE MENDOZA POR CASUALIDAD... ES DE UN BELLO COLOR OBISPO.

POEMA 062

POR CIERTO


Por tu rostro y mi pecho, por las calles y el viento
va la lluvia. Recuérdame tu nombre.
Así se aposenta tu máscara de carmín celestial.
Una lámpara flota entre los latidos tenues de la noche
en donde dormita el calor entre frágiles manos conmovidas.

Allí flotan las caricias como plumas de aves
Duendes amarillos juegan en la orilla espumosa del río
Y los sauces se hamacan entre las aguas claras que corren río abajo.
Encuentro en la arena escrito con perfil de flores.
El nombre del Amor que duerme la siesta junto a ti,
y me detengo para tocar el aire, el rocío en las hojas.
Un espejo me muestra el rostro tibio del amigo del tiempo.
¿Por…
cierto es que me esperan en un horizonte soleado,
cierto es que me arrullará un zorzal de alas blancas,
cierto que me abrigarán los vellones del cordero blanco.

UN CASO DE:¿LOCURA?

ÉSTO DE HABLAR DE LO PROHIBIDO¡

-          Quiero a mis hijos.- dijo con voz casi inaudible, mientras forcejeaba con las hilas.
-         Están bien cuidados.- fríamente, el médico le señaló una especie de pecera con los seres en movimiento perezoso.
-         ¿Cómo haremos, si en cada herida hay una infección, doctor? Dígame, ¿Se podrá mejorar o curar?- nerviosa y esquiva la mujer de alrededor de 45 años, se mueve con insistencia, tratando de no tocar a la joven muchacha, que yace en el lecho totalmente dopada.
-      Señora, su hija está ahora en una etapa muy delicada. Se la encontró totalmente abandonada en una calle donde viven un sin fin de desocupados y menesterosos. Hay que reconocer que fueron ellos los que la ayudaron.
-     Mamá te odio, devuélveme a mis hijos- dice con voz destemplada la joven.- A Usted también lo odio, me han quitado a mis hijos.- vuelve a repetir como un latiguillo la enferma.
-       Llamaremos a psiquiatría y a otro especialista. Igual, creemos que por lo menos estará internada entre cinco y seis meses. De ella depende. Nosotros ahora trataremos de curar las infecciones.- expresa con más interés el doctor.
-          Mamá devuélveme a mis hijos. Sólo tú, me pudiste robar a mis hijos y este cabrón hijo de puta, que ahora quiere dejar a mis otros hijos allí en esa heladera de vidrio. La Rosarito estaba a punto de poner huevos. Y el Hilarión estaba muy viejo para subir y bajar buscando comida. Devuélvanme a mis hijos.- la muchacha se revuelve frenética , alargando las manos hacia la pecera instalada cerca del lecho. – las enfermeras entran y salen asqueadas, pero saben que deben esperar a los psiquiatras para hacer algo.
-        Señora, este Síndrome, llamado del “Canguro” es frecuente en gente que sufrido grandes pérdidas. Es explicable en el caso de esta muchacha. ¿Quién le quitó a los verdaderos hijos? ¿Qué edad tenía?-  el facultativo escribe en la historia clínica cada dato detallando las palabras con líneas oscuras.
-          El primero fue a los doce años. – respira profundamente la madre y continúa.- llegó de la escuela descompuesta y cuando le pregunté comenzó a ensoñar con el relato de los “favores” que le había regalado un galán del curso.
-          No mamá, mentira, yo me enamoré y le pedí que me alejara de esa casa de brujas, donde vivía tu mamá y tus hermanas. Vos me arrastraste hasta la atroz choza de la “médica”, la curandera y me sacaste mi primer hijo. Era muy pequeñito.- suena como un silbido la voz siseante de la enferma.
-          Claro, qué íbamos a hacer, en el pueblo, con una nena de doce años embarazada de un desconocido. Expresa apenas audible la voz de la mujer, que nerviosa se revuelve en su lugar como una lagartija desesperada.
-          Bueno, con eso se explica en algo todo esto. – un suspiro sale entrecortado de la boca del galeno.
-          Mentira, mentira.... – canta la muchacha que se va poniendo cada vez más nerviosa.- ¿Y el segundo? Me lo sacaron atada como estoy ahora, porque él y yo llorábamos suplicando.-
-      Tenías apenas trece años. ¿Cómo lo iban a cuidar, si ni siquiera tenían la secundaria aprobada?- dice la mujer.
-          Mamá y ¿mi tercer hijo? Yo escondí durante cuatro meses mi embarazo, y la desgraciada de tu madre, que esté bien quieta en el infierno, me descubrió y me arrastraste al inmundo lugar donde me sacaron mi bebé. Era un varón dijo la bruja. Y él, mi amor, corrió y lo encontraron colgando de los hierros del puente. -  grita histérica, la joven.
-          Ese infame, sólo quería tu apellido y tu herencia. Los campos de tu abuela y las joyas de la familia. Seguro que luego te dejaría llena de hijos y en la calle.- estalla la mujer.
-      Señora, hace tiempo que su hija vive en la calle y no quiere que la lleven a su casa. Asegura interviniendo el médico. El síndrome del "Canguro", es una enfermedad propia de personas que se han sentido muy agredidas... y.... los sollozos suenan lúgubres en la pequeña sala del hospital.
-          Pero... pero ella es menor. No podía quedar en boca de todo el pueblo el buen nombre de la familia, una familia llena de heroicidad y honor. Su abuelo fue gobernador y su padre...- queda con las palabras jugueteando en la boca.
-      Ese otro, flor de hijo de mil putas, robó, se cogió a medio pueblo y encima trató de violarme desde que tenía seis años. El señor Abogado más prestigioso del pueblo, hizo bien en pegarse un tiro. Yo se lo hubiera dado, sin más ni más. Exijo a mis bebés ya mismo.- expresa revolviéndose en la cama la muchacha, mirando los gusanos y las cucarachas que pugnan por escapar.
-      Tranquila, tus cucarachas y tus gusanos están mejor ahora que en tus heridas, que se habían colmado de larvas y estaban llenas de pus. – Le cuenta el médico.- Se iban a contaminar con tus infecciones. – la explicación trata de calmar a la joven enferma.- Si las querés,  tenés que ayudarte y así ellas estarán mejor.
-     Quiero a mis hijos, quiero a mis hijas, quiero a mis hijos, quiero a mis hijas... -y el ronroneo, es una oración ininteligible  que se escucha apenas.- Mamá... morite, hacé algo por la humanidad... suicidate.-Le escupe la cara a la madre que llora...  Salen todos e ingresa el psiquiatra.
-      Hola, me llamo Hugo y me imagino que no querés hablar conmigo. Soy tu médico de cabecera y trataremos juntos de ver porqué te producís esas heridas en la piel y guardás cucarachas en ellas, ah, y gusanos, que me contaron que son tus hijos. – dice muy abierto el hombre.

-          Sí, son mis hijos y cada una tiene un nombre. Se aman y me aman, no como la malvada que acaba de salir. – baja la voz- Ella me mató a mis tres primeros hijos. Eran dos nenas y un varón. No le cuentes a nadie. Ella es de la cofradía de la catedral y reza raras oraciones por día. Mi amor, Ernesto, se ahorcó por su culpa. El demonio vive en su casa. Es mala y su madre y hermanas también. Quiero que me devuelvan a mis hijitos e hijitas, ellas no van a morir en manos de una curandera. Y sigue hablando y hablando hasta que se queda dormida. La alienada, sólo cree que sus gusanos y cucarachas, estarán vivas debajo de su piel, abierta con hojas afiladas de cuchillos.

viernes, 25 de noviembre de 2016

EL MUNDO MÁGICO QUE CONOCÍ...


LOS EVERGLADES EN MIAMI


LA VIDA EN EL LAGO DE MICHIGAN EN GRAND AVE

EN LA CASCADA DEL HOTEL DE GRAND RAPID

POEMA.......27

.........................27


Manos grises
alas de gaviotas heridas
que arrastran sobre el arrecife
un manto de algas impregnadas de cielo.
La profundidad en el agua inquieta de mareas
azules mórbidos del mar.


Manos quietas
socavando el páramo de cieno
con perfume de alambiques rojos
unicornios grimosos.
Hembras inmóviles con rostro de vampiresas. Miran
el cuerpo desnudo de la vida en el pecho.


Manos metálicas
penetrando la lava azul en tiniebla de sueño
desespigando trigales con esferas de hielo o
con tormenta de trombones mágicos
domando         truenos        relámpagos      lluvia.
Ellos haciendo el sonido del viento.


Otras manos muertas    silencio
un sonido de  antaño que en el eco murmura sibilante
el dolor de la ausencia
ojos vacíos en cuencas de piedra.
Hambre de niños que se sientan en la calle solitaria entre los escalones

de piedra esperando una palabra de olor a pan nuevo.