lunes, 29 de junio de 2026

¿POR QUÉ ELEGÍ ESTA PROFESIÓN?

 

 

            ¿Otra vez la traen? Cuánto hace que vino a parir y le dimos pastillas y le ensañamos y…

            ¡Si usted sabe que es deficiente y ahora mire cómo está! La han violado. La trajo la policía porque la encontraron en la calle frente a la concesionaria, donde duerme, sobre un charco de sangre.

            Traiga una camilla y la llevaremos a quirófano. Antes la bañan, la rapan para sacarle los piojos y las liendres. ¿Tiene sarna? Menos mal que no tiene como la otra vez.

            Doctor, está con la presión por el suelo. No sabe ni puede decir el nombre. ¡Pobre infeliz!

            Pónganle un poco de sangre y suero, y un calmante. ¡Uy, está destrozada! Otros guantes, barbijo limpio y sáquenme el delantal y traigan uno limpio. ¿Dónde estarán los hijos?

            Se los quitaron hace como dos años, están en el Instituto del Menor. Mejor por lo menos ahí comen y están medianamente bien. Doctor, le traigo la historia clínica por si quiere verla.

            Es la treceava vez que la traen. Creo que esta vez… si no se muere, la vamos a castrar.

            Usted sabe que no puede, la Ley no se lo permite.

            ¡Me cago en la Ley! ¡Que venga un puto diputado, juez o  lo que sea y vea cómo viene esta loca cada vez que alguien la embaraza o la viola! ¡A ver si son capaces de arreglar lo que le hacen!

            ¡Mire, doc. usted es muy joven, hace cuarenta años que laburo acá y he visto de todo!  Por empezar, nenas de 8 y 10 años violadas por sus padrastros, padres o abuelos, mujeres obligadas a abortar por sus parejas con palizas o hasta ganchos hechos con perchas de alambre incrustadas en el útero, y me va a decir a mí, que esto es lo peor! No doc. esto es común, he visto demasiado en mi vida.

            ¿Cómo aguanta, mujer? Yo me moriría. Pensar que mi cuñada quiere tener un niño y ha hecho como seis tratamientos y no lo logra.

            ¡Acá la traen! Está muy débil. Déjeme que lo ayude. Ella es hija de su padre y ha tenido dos chicos del padre, y son hermosos. Rubios, de ojos celestes y blancos como espuma. ¿Y sabe que son inteligentes? Una vez vino con las libretas de la escuela donde iban y tenían puros nueves y diez, pobrecitos.

            ¡Eso es increíble! Llame al cirujano, tiene un embarazo de cuatro o cinco meses y está vivo el feto. Llame a la doctora Teresa Estrada, ella me ayudará. ¡Urgente! Corran.

            La mujer murmura… ¡Y mis hijos! ¿Dónde están mis otros hijos?

            ¡Calmate Aurora, tus chicos están bien, ahora te vamos a curar! ¿Quién te hizo esto? ¿Te acordás? 

            Vinieron unos chicos muy lindos en un auto grande y brillante y cuando me acerqué a pedirle unas monedas me agarraron, me metieron detrás de una obra y me agarraron entre todos, y me decían que era linda y me iban a dar plata y no me acuerdo más. Eran muchos, jóvenes y tenían lindo perfume.

            Bueno, Aurora, el doctor y la doctora van a ver que hacen por vos. No tenés que subir a cualquier auto, ni acercarte a los hombres. Dormite Aurora, dormite.

            Mirá Jorge, hagamos una cesárea. Está muy delicada.  Prepárenmela para la operación, oxígeno y raquídea. Tiene baja la presión; aunque sea salvemos al niño.

            En el quirófano se mueven a destajo. Corren las manos y monitorean cada acción. Sacan un neonato que al pesarlo sólo pesa 800 gramos.

            Doctora, baja la presión. El neonatólogo dice que el niño tiene siete meses, que es pequeño pero puede vivir en incubadora hasta alcanzar el peso. ¡Doctor, la Aurora se nos va! La presión… está en tres, se muere doc. Haga algo.

            Tranquila. Resucitación… rápido, está fibrilando. Se nos va. Aurora por tus hijos, Aurora… el grito atraviesa las gruesas paredes del quirófano. Sólo se oye le ruido estable y rectilíneo de los monitores. Un berrido sale de la incubadora donde un bebé pequeñito pelea por su vida.

            Todos lloran en la sala. Por Aurora, por los niños y por la impotencia de las acciones de seres que se dicen humanos y son peores que bestias.

 

 

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