lunes, 5 de diciembre de 2016

POEMA 018


SI ME NOMBRAN.

Si me nombran soy mujer doliente
locuaz, aventurera y poderosa

cuando me miran, pasando junto a mí,
recuerdo la juventud perdida entre la hoja inestable
de un viejo almanaque.
Foto en blanco y negro. Quimera.

Cuando escucho esa canción lejana desgranando nostalgia
siento que me llaman voces inexistentes.
Si me nombran vuelvo por un tú al futuro
me entrego a un pasado muy lejano
y no encuentro a nadie que responda.

Si me nombran
son las voces de los muertos que desgarran su tristeza

las que escucho en el viento.

POEMA

PUEDES HUIR...

puedes huir hacia el encaje de escombros
como un ave rapaz en celo
puedes huir, dejando el aro enmohecido de un reloj
sin tiempo
allí en la estepa dorada    sarta de caras de una luna
cuyo reflejo muestra apenas una lágrima
derritiendo un grito

puedes huir     te digo
como una presa derrumbada entre escoria de sueños
limadura de piedras afiladas
lenguas de ofidios zigzagueantes
que atraviesen la carne agujereada
allí, donde no quepa ni el odio
ni un sueño


Sí, puedes huir
por favor

no dejes huellas.

POEMA DE AYER

¿En qué crepúsculo estás?
Escudriño mi destino sin sorpresa.
Acaricio el rostro del niño entre las manos.
Pasearán marfil tus dedos mientras suena
el Claro de Luna o El Choclo
con la fuerza vital gastando el piano.
Estarás levitando en la comarca celeste
de ángeles o entre viñas fértiles que esperan el vino nuevo
Tal vez, estarás caminando o flotando sobre trigales maduros
en el final del terraplén que te llevaba un tren a Las Parejas.
Allí tus inquietudes de quinceañera soberbia  y mimada
entre la risa fácil de la muchachada del veinte.
Capelina y tacones con tafetán a lunares.
El andén atiborrado de gente que paseaba
esperando ver llegar a los de la ciudad vital, la de otro siglo.

¿Adónde estarás madre? Qué inconfundible el recuerdo de tu risa.
¿Qué habrá quedado de tu amor entrañable a la belleza,
a lo grandioso del barroco,  a la madera con perfume a cedro,
al oro filigranado en una laca inflamada de coral y nácar?
 Artista sin prestigio por ser mujer, en un tiempo
irremediable de misoginia y desprecio. Fémina feroz. Inimitable.
¿Adónde y cómo estarán tus manos? Hábiles contrincantes de la pereza.
Hacedora incansable. Incomprendida por todos. Por mí también.
Torpes palabras hoy tratan de abrazarte en la inexplicable soledad
donde yaces dormida. Me desprecio.

Tu carne ha consumado un amorío con los huesos del amor
que están en las tinieblas. ¿Cómo logras integrarte al amasijo de barro
y piel bajo la tierra?




miércoles, 30 de noviembre de 2016

POEMA 095

Y un día, un día como hoy
atravesaré la calle como el duende curioso
como la lluvia fina que desgrana lamentos y
un perro solitario detendrá la pisada gótica del viento
Arrancaré una espina
caerá una rosa con pétalos mojados
sobre las pulcras piedras de la esquina
nuestra esquina donde los augures
transformarán una vez sola en marejada de escombros
el espectral camino de mi talle perdido
solar vegetal de tu mirada
remanso cauteloso de los ojos  que dormitan.

Una aventurada marcha hacia mi trenza de hieba
besando el polvo de la calle despierta como un alce
con los cuernos atrapados en las ramas del destino.
y una grutas profundas colmarán mi cintura
con caricias de estrellas o rasguños de tigres
dejando que los pétalos de las rosas me cubran en el lecho
y los escombros gritarán tus palabras prohibidas.
Déjame dormir en silencio de huesos olvidados
para calmar mi apetito de solidario encuentro con mi Dios
escondido en las tinieblas del cielo. Quiero dormir ahora.



POEMA PARA GABRIELA MISTRAL

“Y el amor como el espino nos traspasó de fragancia”
                                               Dios lo quiere. Gabriela Mistral

Lucila con tus rodillas rotas y la mano desolada
Cuando una gruta profunda de besos llene tu alma
Se pintarán de gotas de azahares tus miradas
Y la tierra en sus entrañas murmurará una palabra
No te duermas mi Lucila que con misterios te apañas
Y transformada en Gabriela soñarás sueños de algas.

Las nubes esconderán tus penas y tus risas en el pecho
Resonaran en campanas con temblores de bronce
Que galoparán en el valle, allí donde te quedaste, amor
Que nadie lo extrañe. Tu nombre hermosa doncella
Quedó grabado en la arena y la espuma no lo borra
Quedará hasta que el mundo se acabe.



MI JARDÍN EN FLOR


ROSAS EN MI JARDÍN DE LA MONTAÑA
EL ROSAL MARÍA CALLAS EN PLENA FLORACIÓN Y PEONÍAS BLANCAS QUE HEREDÉ DE MI ABUELO ÁNGEL VESPA.

ESTA PEONÍA LA CONSEGUÍ EN UN VIVERO DE MENDOZA POR CASUALIDAD... ES DE UN BELLO COLOR OBISPO.

POEMA 062

POR CIERTO


Por tu rostro y mi pecho, por las calles y el viento
va la lluvia. Recuérdame tu nombre.
Así se aposenta tu máscara de carmín celestial.
Una lámpara flota entre los latidos tenues de la noche
en donde dormita el calor entre frágiles manos conmovidas.

Allí flotan las caricias como plumas de aves
Duendes amarillos juegan en la orilla espumosa del río
Y los sauces se hamacan entre las aguas claras que corren río abajo.
Encuentro en la arena escrito con perfil de flores.
El nombre del Amor que duerme la siesta junto a ti,
y me detengo para tocar el aire, el rocío en las hojas.
Un espejo me muestra el rostro tibio del amigo del tiempo.
¿Por…
cierto es que me esperan en un horizonte soleado,
cierto es que me arrullará un zorzal de alas blancas,
cierto que me abrigarán los vellones del cordero blanco.