Quiero buscar los besos que perdí en mi cuerpo adormecido
Carne rescatada de una muerte incierta
que se convierte en caverna de plomo derretido.
Tu boca fue fuente poblada de ternura,
tus manos, hojas perfumadas de caricias
y acaso
¿Yo derogué tus abrazos?
¿Desdibujé tus palabras?
Acaso en la calle empedrada
de sangre que goteaba, un beso se perdió en el agua,
en la nieve a horcajadas del miedo.
Militabas mi cuerpo calcinando pesares
enarbolabas promesas,
que quedaron desgajadas como flores marchitas.
Tus ojos de fuego quedaron soñolientos
mirando mis senos, mi vientre de cieno palpitante.
He muerto en el lecho y en tu carne
y sigo alerta con mis sueños para recuperar la vida.
Estoy despierta y mis jornadas te convocan a la esperanza.
Mi cuerpo y mi alma, están abiertos a los recuerdos.
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